El embajador Latifuego encargó al gigante de arrabio Magmus que custodiara la sala del trono del emperador Dagran Thaurissan, pero ni así se quedó tranquilo el líder de los Hierro Negro. El emperador, siempre temeroso de los asesinos, otorgó a Magmus el control de una serie de estatuas lanzallamas en el exterior de su cámara real.

Botín

En el mapa: Profundidades de Roca Negra