Hidromilecio

Cuando el sátiro Zevrim Pezuñahendida intentó controlar a los elementales de La Masacre, se centró en Hidromilecio, quien vivía tranquilamente en el estanque bajo su altar. A medida que Pezuñahendida realizaba sus sacrificios rituales, el elemental se inquietó y atacó a los esbirros demoníacos del sátiro. Con los años, este utilizó la energía de sus víctimas para incitar una furia incontrolable en Hidromilecio, lo que lo vinculó lentamente a sus órdenes.

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En el mapa: La Masacre